¿Se han preguntado alguna vez acerca de los beneficios que puede aportarle el poner la gestión de la venta de su propiedad en manos de un buen profesional de una agencia inmobiliaria?

1. Muchas personas con quien negociar

La compra venta de una vivienda supone responder a muchas preguntas y hablar con muchas personas que defienden sus propios intereses.

Negociar con el comprador, o con su agente inmobiliario o su abogado, que siempre buscarán mejorar el acuerdo en favor de su cliente. Empresas que preparan certificados de eficiencia energética, urbanismo, habitabilidad,…etc. El banco del propietario, que gestiona la hipoteca sobre el inmueble a transferir, falsos compradores que solo quieren saber el precio i cotillear.

No se trata únicamente de dedicar tiempo a cada uno de estos grupos de personas, también es necesario saber cómo defender los intereses propios de forma adecuada.

2. Experiencia sobre cómo preparar la vivienda para su venta

Un buen profesional asesorará al propietario sobre cómo llevar a cabo una correcta puesta a punto de la casa, y colaborará en mejorar la imagen de la misma a fin de promocionar de la mejor forma posible su inmueble en venta.

• Estancias limpias y ordenadas.
• Pintar las paredes si es necesario.
• Reparaciones necesarias si hay alguna cosa en mal estado que pueda devaluar el precio del inmueble.
• Despersonalizar la casa retirando objetos personales como cuadros, recuerdos. Fotografías,…etc.

3. Filtro de potenciales compradores

El agente inmobiliario realizará una tarea de investigación acerca del posible comprador. Esencialmente verificará su capacidad financiera para afrontar la compra del inmueble, ya sea mediante recursos propios o mediante entidades financieras. También será necesario averiguar si el comprador está en una fase inicial de la búsqueda o si bien quiere comprar a corto plazo.

Adicional, en las zonas turísticas, donde es altamente probable que el comprador sea de origen extranjero, el trabajo de un agente con un buen dominio de los idiomas, así como de conocimiento de las costumbres comerciales a nivel internacional, puede resultar esencial, tanto para la parte compradora como para la vendedora, haciendo de intermediario en caso de existir barreras de carácter idiomático o cultural.

4. Respuesta solvente a las dudas de los compradores

Un buen profesional sabrá abordar adecuadamente cualquier tipo de pregunta, des de las más básicas hasta otras de carácter más específico que el propietario quizás pueda desconocer. Debemos pensar que, además de interesarse por las características i estado de la vivienda, los compradores pueden querer saber más acerca de la operación i todo el proceso de compra.

Las ventajas de comprar un inmueble de segunda mano en vez de uno nuevo, cuáles son los impuestos y gastos de compra o bien como saber si la propiedad tiene pagos pendientes son sólo algunas de las preguntas a las cuales la parte vendedora debe responder, i quién mejor que un buen profesional inmobiliario para hacerlo de la forma más efectiva.

5. El valor económico de nuestro tiempo

Las operaciones que duran pocas semanas suelen ser las que dan los mejores resultados a los propietarios.

Cuanto más tiempo transcurre  inmueble en el mercado éste empieza a perder valor, y si se mantiene por mucho tiempo en oferta puede acabar por quemarse, dado que el nombre finito de potenciales compradores ya saben que la propiedad lleva mucho tiempo en el mercado y que pueda existir algún factor escondido que pueda estar condicionando su venta.

Dejar la gestión de la compra venta de su vivienda en manos de un buen profesional dará garantías de ahorro de tiempo a ambas partes, haciendo así que la operación sea más ágil y facilitando que esta no se dilate en el tiempo.

6. Cuestiones contractuales

Si llegamos a un acuerdo, previa aceptación de la oferta, el aspecto formal no acaba en el contrato de compra venta entre las partes.

Existen muchas cláusulas a tener en cuenta, a parte de las demás cuestiones hipotecarias, como pueden ser posibles herencias, plusvalías i otro impuestos,…etc. Que pueden afectar tanto a la parte compradora como a la vendedora.

Muchos compradores pueden decidir no seguir con la compra en caso que el contrato propuesto por el propietario no les merezca confianza suficiente. Es de vital importancia conocer todas y cada una de las condiciones del contrato, y saber responder a todas las cuestiones relativas al mismo, para así ofrecer una imagen profesional y efectiva de la gestión de la operación de compra venta.

7. El uso de tecnología y herramientas profesionales

Hoy en día, el agente inmobiliario debe ser un experto en  marketing y en la aplicación de las nuevas tecnologías para así potenciar el atractivo de nuestra vivienda. Se deben dominar las herramientas necesarias para dar la mejor imagen posible de la finca y llegar al público adecuado de la forma correcta.

Un buen profesional si es necesario contratará a otros expertos especializados en maximizar el impacto de nuestro inmueble frente a la competencia. Un buen home staging, fotografías de calidad, realizar un video reportaje o un buen posicionamiento web, por ejemplo, pueden suponer herramientas de gran valor a la hora de maximizar el impacto del inmueble que queremos vender.

Todo con tal de hacer de la gestión de la compra venta del inmueble un éxito garantizado.

8. Establecer el precio de mercado

Si queremos vender nuestra propiedad en un periodo de tiempo relativamente corto, es muy importante fijar un precio que no esté fuera de mercado.

Por esta razón los agentes inmobiliarios disponen de mucha información relativa a las viviendas radicadas en su zona de acción. Un buen profesional conoce los precios medios de cada zona, que tipología de vivienda es más o es menos atractiva o qué tipo de inmueble demandan los compradores. Esta información, basada en el análisis de múltiples variables que un vendedor particular quizás no posee, le permiten ajustar al máximo el precio óptimo que el mercado demanda, fijando así a cada vivienda el precio que le corresponde.

9. El alcance de su anuncio y una correcta difusión

Conseguir una buena presencia en los portales especializados en la venta inmobiliaria es una tarea ardua. Además, cada vez hay más portales que solo permiten publicarse en ellos a través de agencias inmobiliarias.

Además, si lo que queremos es vender una segunda residencia en una zona turística, se deben tener en cuenta las traducciones y la publicación de las ofertas en portales extranjeros, que puede resultar una tarea pesada para un particular.

10. Cerrar una compra venta

Antes de cerrar una operación de compra venta hay una serie de cuestiones a considerar:

• Que la supervisión técnica de la vivienda haya resultado satisfactoria.
• Que el contrato esté aprobado por la parte compradora.
• Comprobar que el comprador disponga de la financiación suficiente.
• Que los cálculos de impuestos y los costos de notaría y registro sean correctos.

Estas tareas son arduas, pueden llevarnos mucho tiempo y requieren además de una atención muy focalizada para que pueda realizarse de la forma correcta. Un buen profesional tendrá todo esto en cuenta, dispone de la experiencia necesaria para llevar a cabo estas tareas de la forma más ágil, eficiente y, lo más importante de todo, económicamente posible para ahorrar al vendedor posibles complicaciones futuras.